jueves, 12 de septiembre de 2013

Percepcion de la musica

ESTIMULOS MUSICALES.

la sensación que te produce la buena música comienza con la emisión vibraciones, y las vibraciones se convierten en energía, y cuando eres capaz de percibir esta energía de manera positiva la música puede provocar en ti sentimientos y reacciones físicas, como el erizar tu piel....el escuchar una melodía libera dopamina(incrementa la frecuencia cardiaca y presión arterial, disminuye el dolor y produce placer), sustancia implicada en anticipar un momento musical emocionante y en sentirse bien al escucharlo...
A continuación se realizara una descripción mas explicita sobre el tema.
Amante o no de la música, esta puede provocarnos muchas sensaciones; desde acelerarnos el pulso hasta erizarnos la piel. Esto es debido a la dopamina: un neurotransmisor que genera nuestro cerebro, causado por determinadas reacciones y que se acciona como sistema de recompensa.
 Un estudio demuestra que esta segregación puede ser tan placentera como la droga.

Los humanos segregamos dopamina cuando realizamos acciones que aseguran nuestra supervivencia, como comer, acciones que nos hacen sentirnos bien con nosotros mismos o cuando consumimos sustancias que promueven estas reacciones, las drogas.
Estudios recientes han descubierto que también somos capaces de obtener placer mediante estímulos abstractos como la música o el arte, no solo por estímulos directos como el sexo, consumo de sustancias recreativas u otros indicadores físicos de placer.

La mayor parte de la gente coincide en que la música es un estímulo placentero especialmente potente que se usa con frecuencia para influir en los estados emocionales, afirman los autores del trabajo en una publicación de la revista 'Nature Neuroscience'.
Los efectos físicos que estos estímulos abstractos provocan, están científicamente comprobados, y los han llamado "escalofríos emocionales", definidos como: respuesta mediada por el sistema nervioso que afecta a la frecuencia cardiaca, respiratoria, a la conductividad de la piel y la temperatura corporal.
También se ha podido observar que las áreas del cerebro que conforman los circuitos de la emoción y la recompensa se activan mientras escuchamos música que podemos considerar placentera, pero no se ha podido comprobar un papel directo de la dopamina. Este neurotransmisor es el mediador de las adicciones a drogas como la cocaína o la heroína, pero al no comprobar la acción directa de la dopamina sobre la adicción, es imposible saber si realmente se puede ser dependiente de la música.
Gracias a la investigación realizada en el Instituto Neurológico de Montreal de la Universidad McGill (Canadá), ahora sabemos que la dopamina también se produce con el placer que experimentamos con la música, "una recompensa muy abstracta que consiste en una secuencia de tonos desplegados a través del tiempo que produce una respuesta comparable a la de estímulos más básicos", indican los autores.
Y no sólo durante los momentos especialmente estimulantes de una canción. El cerebro también reaccionaba (y liberaba dopamina) justo antes, un fenómeno llamado anticipación, justo antes de un momento fuerte, emocional, o de notas musicales de nuestro agrado el cerebro anticipa la acción de la liberación de dopamina para producir más placer en el momento exacto de esas notas esperadas. En resumen "estos resultados ayudan a explicar por qué la música está tan valorada en todas las sociedades", concluye el estudio.
Así, diversos tipos de música pueden reproducir diferentes estados de ánimo, que a su vez pueden repercutir en tareas psicomotoras y cognitivas. Todo ello depende de la actividad de nuestro sistema nervioso central.
La audición de estímulos musicales, placenteros o no, producen cambios en algunos de los sistemas de neurotransmisión cerebral.
 Por ejemplo: los sonidos desagradables producen un incremento en los niveles cerebrales de serotonina, una nuero hormona que se relaciona con los fenómenos de agresividad y depresión.

En fin, la música tiene el poder de controlar desde nuestras emociones hasta nuestras reacciones físicas, de ahí que existan 2 tipos principales de música en relación con sus efectos: la música sedante, que es de naturaleza melódica sostenida, y se caracteriza por tener un ritmo regular, una dinámica predecible, consonancia armónica y un timbre vocal e instrumental reconocido con efectos tranquilizantes. La música estimulante, que aumenta la energía corporal, induce a la acción y estimula las emociones.

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